Diagnóstico y Tratamiento

Diagnóstico

La Fundación Alborada emplea técnicas de diagnóstico punteras con las que se identifican distintas enfermedades ambientales.

Para realizar un diagnóstico adecuado es importante conocer el historial de exposición ambiental del paciente. En él se pueden detectar exposiciones y situaciones que pueden pasar inadvertidas al paciente pero que pueden ser fundamentales para un diagnóstico acertado.

Existen cuestionarios que se emplean en el diagnóstico. Uno de ellos es el cuestionario QEESI (Quick Enviormental Exposure and Sensitive Inventory), con el que se pretende conocer el grado de exposición y tolerancia a diversos productos químicos en el ambiente.

Ver cuestionario QEESI.

Ver cuestionario primera consulta Sensibilidad Química.

Hay distintos tipos de análisis que se contribuyen al diagnóstico:

  • Análisis de metales pesados intraeritrocitarios
  • Análisis de Sensibilidad Linfocitaria
  • Análisis de aductos de ADN
  • Análisis de Glutation
  • Análisis de COVs en grasa o sangre
  • Análisis de efectos tóxicos en la actividad metabólica
  • Adductos de Sensibilidad
  • Análisis de Screen de pesticidas en suero o grasa
  • Análisis de ácidos grasos
  • Estudio de la Superóxido dismutasa
  • Análisis de polimorfismos genéticos
  • Análisis microbiológico Heces
  • Análisis para Enfermedad de Lyme

El médico determinará qué tipo de análisis son más adecuados en cada caso particular. En la consulta también se informará el protocolo de control ambiental a seguir.

Tratamiento

El tratamiento genérico contempla las siguientes técnicas:

Reposición de nutrientes

Su finalidad es:

  • Proporcionar cofactores necesarios para la función enzimática.
  • Asistir a la detoxificación cuando hay impedimentos genéticos.
  • Ayudar a la eliminación de contaminantes.
  • Reforzar la quelación de metales pesados, si fuera necesario, con quelantes naturales.
  • Aportar soporte nutricional para aquellos que estén desnutridos o malnutridos

Debido al déficit nutricional que presentan estos pacientes y a la mala absorción que muchos de ellos tiene a nivel digestivo, además de la escasa flora bacteriana que los caracteriza, la vía de elección para introducir estos nutrientes es la vía intravenosa. Los nutrientes que puede recibir el paciente en función de su patología son: vitaminas C, B1, B3, B5, B6, B9, B12, ácido folínico, taurina, selenio, glutation, ácido alfalipoico, omega 3 y 6, aminoácidos, zinc, magnesio y calcio. Cada uno de ellos se repondrá en las dosis y la cantidad de veces que consideremos necesario según el resultado de las analíticas, su sintomatología y su evolución

El objetivo de este primer punto es sobre todo disminuir la carga tóxica del organismo.

Oxigenoterapia

La terapia de oxígeno tiene como finalidad:

  • Transformar nutrientes en energía
  • Oxidar compuestos endógenos
  • Detoxificar xenobióticos

Más información sobre los beneficios de la oxígenoterapia en este extracto del libro Sensibilidad Química de William J. Rea.

Desensibilización

Muchas personas con enfermedades ambientales son sensibles a muchos alimentos, sustancias biológicas como hongos, terpenos, ácaros, pólenes, y químicos también. Se trata de identificar estas sensibilidad e intentar disminuir sus reacciones.

Sauna

La sauna ayuda a eliminar del organismo sustancias tóxicas depositadas en el tejido adiposo o en otros tejidos. Puede encontrar más información sobre los beneficios de la sauna y el ejercicio físico para pacientes con Sensibilidad Química en este documento de Martin L. Pall.

Dieta rotatoria

Este tipo de dieta tiene por finalidad evitar la sensibilización alimentaria ya que, si los alimentos son repetidos con mucha frecuencia, hay muchas posibilidades de que el paciente se vuelva a sensibilizar a dichos alimentos. Es muy importante también que su alimentación sea ecológica con el fin de evitar el incremento de la carga tóxica debida a contaminantes como pesticidas y aditivos.

Control ambiental

La clínica de la Fundación Alborada es un Hospital de Día con licencia inscrita en el Registro con el número: CS9116 de la Dirección General de Ordenación e Inspección de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, y está considerada una UCA (Unidad de Control Ambiental) para poder realizar el diagnóstico y los tratamientos en un entorno libre de contaminantes, tanto químicos como físicos, por ejemplo campos electromagnéticos, que puedan perturbar de alguna manera la efectividad, pronóstico y evolución de estas personas.

De igual manera se recomienda al paciente que adopte unas pautas similares en su hogar o en los lugares en los que pase más tiempo para asegurar así la máxima efectividad del tratamiento. Consulte nuestras recomendaciones en la sección Cómo prevenir.