Carta de la Dra. Muñoz-Calero a sus pacientes.
Dra. Pilar Muñoz-Calero, Pediatra, Neonatóloga, Estomatóloga, Experta en Adicciones, Experta en Medicina Ambiental. Directora Centro Médico Fundación Alborada.
Finca El Olivar. Brunete (Madrid)
16 de Abril, 2011
Parte I
Persecución mundial de los Médicos que practican la Medicina Ambiental
Estimados pacientes, familiares de pacientes y amigos de la Medicina Ambiental:
Quiero informaros de los hechos que están sucediendo y ponen en peligro el derecho de todos a elegir el tratamiento médico que más nos ayude a recuperar la salud. Estamos ante una persecución sistemática en todo el mundo contra la Medicina Ambiental y los médicos que la practican. La persecución tiene un patrón común, como ya ha sucedido también en Estados Unidos y Canadá, y persigue un único objetivo: Que no exista la alternativa para poder elegir tratamiento las personas intoxicadas o dañadas por los tóxicos y no se presione a la industria para que los retire del mercado, ni se le pida responsabilidades por los daños que ocasiona lo que produce. Es una simple batalla de intereses económicos en la cual, los que pueden certificar que el daño existe, porque existe el dañado, son los médicos, sustituyéndose en este caso el “matar al mensajero” que trae malas noticias por “matar al médico”, porque su diagnóstico demuestra que hay responsables públicos …
… por permitir fabricar tóxicos, y que estos se vendan, por no cumplir con su obligación de detener esta grave agresión al organismo y por no dar a los afectados tratamiento ni compensación económica ante el daño sufrido.
En el Hospital Clinic de Barcelona se diagnosticaba la Sensibilidad Química Múltiple desde hace tiempo. Era el centro de referencia para las personas cuya integridad funcional y a menudo también orgánica había sido violada y destruida por los tóxicos. Recibían a más de 300 nuevos pacientes al año y este número ha seguido aumentando de forma progresiva. Pacientes de cualquier edad eran diagnosticados y se reconocía así su dolor y encontraban consuelo al saber que sus raros síntomas y el malestar que sentían no era la locura que otros médicos desconocedores del síndrome de SQM les achacaban.
Ahora en el Clinic ya no hay más casos de SQM, ha sido prohibido su diagnóstico. Desde que celebramos el Primer Congreso Internacional de Medicina Ambiental en el año 2006, hemos avanzado mucho sobre su conocimiento por parte de médicos, pacientes y sus familiares, sobre este riesgo potencial de que nuestras vidas cambien de repente y de forma total. Sabemos ya con absoluta certeza que todos podemos resultar afectados en cualquier momento, tan pronto rebasemos la gota de tóxico que sature nuestro sistema y nos haga perder la homeostasis del organismo, sin que nadie se preocupe para que se nos aplique si ello sucede el tratamiento que necesitamos.
¿Quién ha decretado que no se diagnostique más la SQM en el Clinic? ¿Por qué razones? Están violando nuestro derecho a la salud y a la atención médica garantizado en la Constitución y además están ocultando una enfermedad simplemente porque les ocasiona grandes problemas En realidad no niegan -porque la misma existe-, pero nos privan del derecho al tratamiento adecuado y a las compensaciones merecidas. Los pacientes que han sido agredidos por los tóxicos no quieren limosnas en forma de pensiones compensatorias ridículas, tienen derecho a una vida digna y plena y a la salud para gozar de ella y ser a la vez ciudadanos de pleno derecho, ciudadanos activos co-creando un mundo mejor.
La forma en la que se persigue sistemáticamente a los médicos que practican la Medicina Ambiental y a otros profesionales de las llamadas medicinas alternativas o complementarias es la siguiente:
- Se les acusa de poner en “riesgo la salud pública”, cuando estas medicinas en su práctica totalidad son vitaminas, minerales y nutrientes que han sido calificados por el propio Sistema Sanitario como beneficiosos para el organismo, tratando a los médicos que las prescriben como terroristas de la salud. ¿Han leído por curiosidad la lista de efectos secundarios de la mayoría de medicamentos “convencionales”?
- Se les inspecciona y juzga basándose en informes de médicos y otros técnicos sanitarios que desconocen la enfermedad y los protocolos de actuación que durante décadas han demostrado ya su eficacia en otros países de la Unión Europea y resto del mundo, careciendo por tanto de experiencia clínica para valorar si son adecuados o no. Los peritos médicos que valoran la actuación de especialistas en Medicina Ambiental, Homeopática o Integrativa nunca estarán cualificados para emitir un dictamen objetivo si no han estudiado y practicado estas especialidades. Su actuación es un cuando menos irresponsable, si no llega a convertirse en abuso de poder contra los Doctores en Medicina oficialmente formados y legalmente acreditados en dicha especialidad.
- Se invierte esfuerzo y dinero, a veces hasta dinero público, en denostar su imagen profesional acusándoles de charlatanes, pseudos científicos y otras barbaridades a pesar de sus múltiples titulaciones y su esmerado empeño en profundizar en el conocimiento de estas nuevas patologías que dañan nuestra salud.
- Se utilizan “pacientes espías” que motivados por oscuras razones, se supone que monetarias en muchos casos, acceden a ser los denunciantes de acusaciones falsas contra los médicos que en no pocas ocasiones han hecho incluso un gran bien a su salud. En algunos supuestos tales pacientes ni siquiera han estado en la consulta de los médicos denunciados o han acudido a las mismas con el propósito de sembrar la discordia y ganarse adeptos para la denuncia prevista, so pretexto de futuras indemnizaciones, pero una vez sembrada la duda la reputación del médico ya está dañada, circulando por Internet y otros foros como verdadera la falsa denuncia que interpusieron.
Como dijera el 18/09/2007 el responsable del Centro de Tratamiento de la SQM más antiguo Dr. Don William Rea cuando también resultó atacado: “Desgraciadamente mi caso no es el único. Recientemente en los estados Unidos ha habido un intento organizado de quitar las licencias a los médicos que se atreven a practicar medicinas alternativas”. El ganó, pero aquí hasta la fecha los Tribunales no han querido siquiera suspender los orden de la Consejería de Sanidad que paralizó nuestra actividad, mientras se tramita el recurso que pide se acuerde la nulidad de tal orden por arbitraria ¿Podremos continuar?
Drª Pilar Muñoz-Calero Peregrin