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Buenos días, me llamo Manuel Asensio Sánchez, vivo en Soria con mi familia y trabajo como médico en un hospital. Hace aproximádamente unos cuatro años, en la temporada de 2008, comencé a padecer esta enfermedad, Hipersensibilidad a los Campos Electromagnéticos o Electrohipersensibilidad. Me sentía muy cansado, me fatigaba y el síndrome cursaba con quemazón en la piel, manchas rojas y enormes molestias cuando me acercaba a los aparatos eléctricos (los teléfonos móviles me producían quemazón cuando alguien pasaba por la calle a mi lado hablando por uno de estos aparatos).
Los internistas del hospital me miraron y no llegaron a ninguna conclusión, no sabían qué me ocurría. Tampoco en otros hospitales dieron con lo que me estaba pasando. Excepto en Pamplona, donde me dijeron que podría estar intoxicado por algún producto químico utilizado en mi trabajo y me recomendaron apartarme de éste durante un tiempo. En ese periodo, un año durante el que estuve de baja en el trabajo, mejoré mucho.
En 2010, comencé a saber de la Fundación Alborada, pues leí artículos a través de Internet -me he documentado muy bien, llegué a entrar en contacto con el especialista Martin Pall- y en 2011 fuí a la consulta de la doctora Pilar Muñóz-Calero, que me diagnosticó Electrohipersensibilidad como consecuencia de padecer también Sensibilidad Química Múltiple (SQM), es decir, los productos químicos tóxicos y más concretamente el clorofenol, un derivado del benceno que se utiliza como producto de limpieza en la Unidad de Diálisis en la que trabajaba y me han detectado con análisis intracelulares, me estaban intoxicando. La doctora me puso tratamiento.
Esta Fundación es casi el único lugar en España que conoce y trata estas enfermedades y aquí hemos encontrado gran ayuda. Pilar es una mujer decidida y estoy conforme con lo que hace. Ahora estoy bastante mejor y sólo llevo cuatro meses de tratamiento. He ganado peso pues estaba muy delgado por efecto de la intoxicación y la pérdida de nutrientes que conlleva. Para convivir con este síndrome tengo que evitar los aparatos eléctricos y los tóxicos, poner fuerza de voluntad -por suerte soy bastante fuerte psicológicamente- y hacer mi tratamiento, que consiste en inmunoterapia, el antioxidante glutation, vitaminas y minerales, sauna (que me funciona muy bien) y quelantes para limpiar el organismo.
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