Testimonio de Raimundo

Raimundo Calvo León, enfermo terminal de fatiga crónica, en 2010 tuve la suerte de llegar hasta la Fundación Alborada;

comenzar a recibir el tratamiento adecuado para mis intolerancias alimentarias la mala absorción de nutrientes y dolores abdominales, de espalda, formación de gases, inflamación de hígado, como consecuencia de la acumulación de tóxicos: consevantes, estabilizadores, colorantes, edulcorantes, etc ... con los que nos encontramos a diario en la cesta de la compra, empezando por el pan, la leche, la carne con los restos de antibióticos y hormonas que también los acompañan. Los metales pesados que los pescados nos pueden aportar por la contaminación de los mares. Los pesticidas también con metales pesados en su composición  que pasan a las verduras y frutas y que pasan a nuestro organismo y nos impiden nutrirnos adecuadamente con lo que aparecen los dolores, gases, inflamaciones, cansancio, insomnio, estrés y malestar general.
Mi tratamiento ha sido: Evitación de tóxicos con alimentación ecológica, complementación con suplementos, vitaminas principalmente para ayudar a regenerar los tejidos y órganos destrozados. Por supuesto con las analíticas pertinentes a cada momento del proceso de restauración de la salud, con la vacuna respectiva a las intolerancias, la ayuda del oxígeno y el calor fotónico; la paciencia y el cariño de mis cuidadores, en poco más de 2 años estoy prácticamente curado.
Febrero de 2013 y tengo 60 años. Gracias, gracias. 

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